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miércoles, 2 de febrero de 2011

Arturo A. Valenzuela: Un discurso para idiotas

MARTES 1 DE FEBRERO DE 2011
Arturo A. Valenzuela: Un discurso para idiotas

Carlos Medina Viglielm 

Hace pocos días (24/1/11), el Secretario de Estado Adjunto de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, o sea el continente americano, publicó en Montevideo, en el diario oficialista La República, lo que se considera -y bajo ese título-, como “Las prioridades de la administración Obama en América Latina”.

Valenzuela, nacido en Concepción, Chile en 1944 y que cursó estudios en los Estados Unidos, comienza su artículo (especial para La República), diciendo:

“El acuerdo del mes pasado de Estados Unidos con Corea del Sur allana el camino para que el Congreso apruebe un ALC estancado por tanto tiempo con un aliado asiático crucial, y puede que genere la oportunidad de avanzar en nuestros otros dos ALC pendientes con Colombia y Panamá. Estos acuerdos de comercio respaldarán el empleo en Estados Unidos y aumentarán el espíritu competitivo de Estados Unidos* e instamos la atención rápida del Congreso a estos ALC cuando llegue el momento oportuno.”

“Por supuesto, -prosigue Valenzuela-, los 33 países de América Latina y el Caribe, así como Canadá, tienen todos atributos extraordinarios que presentan distintas oportunidades para la política de Estados Unidos.”

Bien saben los pueblos americanos que sus “atributos extraordinarios” “presentan distintas oportunidades para la política de Estados Unidos.”

Y las “oportunidades” se han abordado por las buenas, si es que comprar a políticos corruptos, “malos americanos” a decir de Martí, pudiera considerarse “por las buenas”

Y si no, por las “no tan buenas” y de eso hay una lista tan larga como sangrienta. Lista que lamentablemente La República debe tener encajonada por alguna parte pues seguramente la nombró más de una vez. Pero bueno, eso es de tiempos pasados. Tal vez La República, o para no ser injustos, su circunstancial jefe de redacción, considere que “no todo tiempo pasado fue mejor”…

Más adelante se refiere Valenzuela al drama de la inseguridad diciendo:

“La reciente encuesta de Latinobarómetro confirmó también algo que la administración Obama ha reconocido en nuestra política: Que la preocupación más grande de los ciudadanos del Hemisferio es tener seguridad y combatir el aumento del crimen internacional. Así que hemos incrementado nuestra colaboración con los países para mejorar la seguridad ciudadana, especialmente en México, América Central y el Caribe. Sin una seguridad básica para todos, los países no pueden concretar su pleno potencial económico y social.”

Valenzuela destaca el incremento de la colaboración de EUA con esos países. Él le llama colaboración, a la cacería de indocumentados que tratan de pasar la valla fronteriza en la frontera con México, a la virtual ocupación militar de costa Rica, con el beneplácito de su presidenta Laura Chinchilla, o a la instalación de 7 bases militares en Colombia. Refiriéndose a la ocupación militar de Haití tras el secuestro y deportación del presidente Aristide, ocupación en la que, por otra parte, EUA ha utilizado a fuerzas militares aliadas, dice Valenzuela: “Continuamos ayudando también al pueblo haitiano a reconstruir después del terrible terremoto que afectó a su país hace un año. Como recalcó el presidente Obama poco después del terremoto, el compromiso de Estados Unidos con Haití se mantendrá. Estamos orgullosos del papel que ha desempeñado Estados Unidos en la cooperación bilateral y multilateral sin precedentes en apoyo de Haití.”

Haciendo gala de un cinismo sin límites, Valenzuela “recuerda” que “desde que asumió el cargo, el presidente Obama ha dejado bien sentado su compromiso a apoyar el deseo del pueblo cubano de determinar libremente su propio futuro.” Nada dice, de que se vaya a poner término al criminal bloqueo que dura más de medio siglo y nada dice tampoco, de la protección a terroristas como posada Carriles, o del alevoso encarcelamiento de los cinco militantes antiterroristas cubanos, que llevan ya más de doce años de encierro y aislamiento en las mazmorras del imperio.

Bajo el subtítulo “Desafíos democráticos”, Valenzuela dice: “Reconocemos que nuestros objetivos dirigidos a facilitar la prosperidad regional, la seguridad ciudadana y un futuro de energía limpia exigirán la creación de instituciones más fuertes de gobierno democrático que respeten los derechos civiles y humanos fundamentales.”

¡Objetivos por la “energía limpia”! representando al país más contaminante del planeta y que se ha negado tajantemente a reducir su emisiones de CO2, porque eso frenaría la producción (de basura) y el hiperconsumo (de la misma).

Obviamente, en su discurso para idiotas, Valenzuela ataca a aquellos proyectos que enfrentan la política neocolonialista norteamericana:

“Como colectivo debemos ser claros y proactivos a la hora de abordar los riesgos a nuestra agenda común, que incluyen los intentos de ampliar el gobierno mayoritario o populista a costa de los derechos fundamentales de las minorías y el gobierno democrático basado en el diálogo y el consenso dentro del estado de derecho. Y si bien felicitamos a los líderes populares que han optado por abandonar el cargo de conformidad con las instituciones de gobierno democrático, en vez de promover los cambios constitucionales para permanecer en el poder, lamentamos que la tendencia opuesta se haya arraigado en varios países.”

Porque a Valenzuela le duele Venezuela. Y no puede dejar de señalarlo: “Los acontecimientos recientes en Venezuela plantean serias cuestiones en ese aspecto. Entre otras medidas, lo que es especialmente inquietante es la reciente delegación de la autoridad legislativa al ejecutivo que amplió los períodos en el cargo de la Asamblea Nacional saliente. Esto es claramente una medida antidemocrática que viola la doctrina de la separación de poderes en contravención de la Carta Democrática Interamericana.”

No fue antidemocrático voltear el gobierno de Salvador Allende ni invadir Panamá, Nicaragua, Cuba, Grenada, Santo Domingo, ni robarle medio territorio a México. Pero Señor Valenzuela, a esta altura hay millones de latinoamericanos que saben buscar en Google, donde hay 23.500 referencias al respecto.

Luego continúa Valenzuela tratando a los lectores de La República como idiotas y se refiere al golpe de Estado en Honduras:

“Señalamos también que el golpe de Estado que se produjo en Honduras, en junio 2009 marcó un revés atroz al gobierno democrático en la región. Sin embargo, nos complace que durante 2010 Honduras lograse progresar de manera significativa en lo que respecta a fortalecer el gobierno, promover la reconciliación nacional y restaurar las relaciones diplomáticas con muchos países del hemisferio. En nuestra opinión, el presidente Lobo ha preparado las bases para la normalización del orden constitucional y el restablecimiento de Honduras en la Organización de los Estados Americanos.

Ahora, ¿por qué el Sr. Valenzuela trata a los lectores de La República, que saben que el golpe en Honduras fue organizado por los EUA, como idiotas? Tal vez porque dicho diario ha colaborado con lo suyo. Por ejemplo, en su edición del día domingo 30 de enero y bajo el título de La MINUSTAH: “La Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (Minustah) fue aprobada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el 1º de junio de 2004, tras la salida del ex presidente Bertrand Aristide.” ¿Qué significará para la dirección de La República “la salida del ex presidente Bertrand Aristide?”

Valenzuela habla en su artículo de las alianzas que EUA tiene o aspira tener en el continente: “Esperamos establecer una estrecha relación de trabajo con la presidenta Rousseff y su gobierno. Tenemos también un nuevo tono en nuestro diálogo y participación con Uruguay y Paraguay,”

En la misma edición del domingo 30 de enero, La República anunció: Ejercicio militar aéreo con los Estados Unidos. Entre hoy y el miércoles, la Fuerza Aérea Uruguaya y el Escuadrón 902 de Rescate de la Fuerza Aérea Americana realizarán un ejercicio y entrenamiento de búsqueda y rescate en tiempo de paz y en combate. El lugar elegido para el ejercicio es el polígono de tiro aéreo de "La Carolina" a orillas del río Negro en las costas del departamento de Durazno (centro del país).”

En una entrevista que La Diaria le hiciera al General (R) Víctor Licandro (opositor a la dictadura y referente histórico del Frente Amplio), el miércoles 23 de enero de 2008 (durante el gobierno de Tabaré Vázquez), surgen datos reveladores.

L.D. -Usted ha dicho que algunos puntos de la política de defensa de este gobierno no cumplen con lo que ha resuelto al respecto el Frente Amplio. ¿Podría explicitar cuáles?

V.L. -EI FA tiene desde hace mucho tiempo documentos muy detallados sobre política de defensa nacional y empleo de las Fuerzas Armadas. Tiene lineamientos de tipo programático que hacen a la política internacional, y uno de ellos es su impulso antiimperialista, hacia la unidad latinoamericana, y su rechazo a la aplicación de la Doctrina de la Seguridad Nacional. Actualmente, no hay elementos de juicio como para cambiar la posición que el FA tenía. Es decir que los cambios que se han realizado van a contrapelo del pensamiento frenteamplista.

L.D. -¿Cuáles son esos cambios?

V.L. -Un acercamiento con Estados Unidos desde todo punto de vista, que choca con el concepto antiimperialista, porque ha traído aparejado el impulso de una política de libre comercio que rechazaba el FA y un relacionamiento mayor con el Comando Sur estadounidense, que es un representante del Pentágono (Ministerio de Defensa) y del Departamento de Estado (Ministerio de Relaciones Exteriores). El Comando Sur tiene una presencia cada vez mayor en nuestro territorio. El FA se ha adherido a realizar ejercicios militares con Estados Unidos, en particular en las maniobras Unitas, que el FA siempre rechazó.

Al final, puede que el discurso de Valenzuela no sea para los idiotas sino simplemente para cipayos, sus acólitos y obsecuentes.

martes, 1 de febrero de 2011

Una imagen vale más que 1000 palabras

viernes, 28 de enero de 2011

Daley: Con un pie en Wall Street y otro en el armamentismo

Daley: Con un pie en Wall Street y otro en el armamentismo



Juan Luis Berterretche 

Desde el 13 de enero de 2011 William M. Daley ex secretario de Comercio de Bill Clinton (1997-2000) pasó a desempeñar el cargo de Jefe de Estado Mayor de la Casa Blanca (White House Chief of Staff). Perteneciente a una familia de la clase política de Chicago, estrechamente relacionada con el presidente Barack Obama, Daley es en primer lugar un excelso representante de la alianza Wall Street – industria armamentística. Obama, en su tercer año de gobierno, al colocar a Daley como jefe de gabinete, ha logrado sintetizar en un personaje la orientación de su gobierno en economía-política.

William M. Daley, hijo de Richard Joseph Daley, pertenece a una familia que domina Chicago desde hace más de medio siglo. Su padre gobernó como alcalde de Chicago desde mediados de 1955 a fines de 1976, falleciendo en el ejercicio del cargo.
Richard gobernó la ciudad de Chicago durante 21 años seguidos apoyado en una aceitada máquina electoral, pero sobre todo sostenido por millares de patrocinios empresariales Veremos que el actual Chief of Staff de la Casa Blanca cultivó con destreza esos relacionamientos. El alcalde Richard J. Daley durante sus dos décadas de gobierno fue acusado reiteradamente de corrupción, pero aunque encarcelaron a muchos de sus subordinados nunca fue procesado personalmente.
Su conducción de la alcaldía no se caracterizó por los métodos democráticos. Tuvo dos grandes enfrentamientos sociales. El primero en 1966 cuando Martin Luther King desafió la máquina política de Daley. King pretendió impulsar los derechos civiles en el norte y animar la integración racial en las vecindades de Chicago. “No hay ghettos en Chicago”, dijo Daley de una ciudad rotundamente considerada una de las más segregadas del país. Daley maniobró por medio de un equívoco acuerdo con King y malogró en gran medida los esfuerzos del líder integracionista en esa ciudad, resultando un revés para el movimiento de los derechos civiles.
El segundo desafío se dio en las movilizaciones de 1968 en Chicago, que fueron reprimidas con vigor. Jesse Jackson definió la acción policial como “la respuesta de un fascista”. El país estaba dividido por la guerra de Vietnam y los asesinatos de Luther King y Robert Kennedy. En ese contexto Chicago se convirtió en un campo de batalla para las protestas pacifistas. Las confrontaciones entre manifestantes y policías fueron violentísimas. En 1973 el alcalde Daley fue acusado de inducir un soborno al gobernador Otto Kerner de Illinois. Durante los dos años siguientes se desarrolló una controversia sobre la integridad del alcalde, y su gobierno fue muy cuestionado.
William es hermano del actual alcalde de Chicago Richard M. Daley, que accedió por primera vez al puesto de su padre en 1989. Fue reelegido en 1991, 1995, 1999, 2003 y 2007. El 16 de enero de 2011, Richard M. Daley sobrepasó el récord de 7.916 días como alcalde de Chicago que había establecido su padre, convirtiéndose en el alcalde con mayor permanencia en el cargo en la historia de la ciudad.
La administración del segundo Daley se marcó por el escándalo de Hired Truck, una investigación federal que descubrió soborno, compañías fantasmas y facturas falsas. Los Daley eludieron la indagación y no obstaculizaron que sus ayudantes fueran a la cárcel.
La usanza de la corrupción no se limita a la ciudad de Chicago. A escala del estado de Illinois los escándalos de corrupción se han sucedido de forma sistemática. El 9 de diciembre de 2008, el gobernador demócrata de Illinois, Rod Blagojevich fue detenido por el FBI, por el intento de vender el asiento que el presidente electo Barack Obama dejó vacante en el Senado de Estados Unidos. Cuando un senador es elegido para otro cargo, el gobernador del estado que representa debe nombrar a un sustituto hasta las próximas elecciones legislativas.
Blagojevich no ha sido el único gobernador de Illinois que terminó en la cárcel. Su predecesor, el republicano George Ryan, fue también arrestado en medio de acusaciones de conspiración y fraude, dos años antes, en 2006. En 1996, la Operación Silver Shovel llevó a la cárcel a 18 funcionarios públicos, entre ellos seis concejales. Ese mismo año, el legislador demócrata Daniel Rostenkowski fue condenado por fraude vinculado a corrupción pública. En 1991, el fiscal general del estado, William Scott, fue condenado por evasión fiscal en un caso de malversación de fondos de campaña. La justicia también tuvo sus escándalos: en 1988, la investigación federal conocida como Operación Greylord, concluyó con el arresto y las condenas de 87 empleados judiciales y abogados de Chicago, entre ellos 13 jueces. Y en 1972, el también gobernador ya mencionado de ese estado, Otto Kerner, fue condenado en un proceso por evasión fiscal.
Todo el mundo daba por hecho en Chicago que Richard M. Daley permanecería en la alcaldía por el resto de su vida. Pero en setiembre de 2010 anunció que no aspirará a su reelección el próximo año. La prensa afirma que su renuncia, debe de obedecer a razones poderosas, pero por el momento estas no se han identificado.
Daley: con un pie en Wall Street…
Mientras su padre se impuso como jefe absoluto de Chicago, con fuerte influencia en el estado de Illinois y predicamento en el Partido Demócrata, William Daley desarrolló una estrategia para convertirse en una figura política a escala nacional.
Su relación con el capital financiero se inicio en Amalgamated Bank of Chicago donde fue vicepresidente primero, entre 1989 y 1990 y luego presidente y jefe de operaciones entre 1990 y 1993. En 1993 Bill Clinton lo nombró miembro de la junta directiva de la empresa hipotecaria Fannie Mae, dependiente del gobierno de EEUU. Fannie Mae junto con Freddie Mac fueron empujadas a la quiebra por las hipotecas sub-prime en la crisis financiera 2007-2008 y según estimativas su reflote costará US$ 1 billón (millón de millones) a los contribuyentes estadounidenses. En Fannie Mae estuvo hasta 1997.
De enero de 1997 a julio del 2000 ejerció el cargo de secretario de Comercio del presidente Clinton. Desde ese puesto realizó una intervención destacada en la formulación de la normativa de los Tratados de Libre Comercio (TLC) impulsados por EEUU. Aspecto importante de recordar para aquellos que alientan ilusiones en las diferencias programáticas entre republicanos y demócratas.
De junio de 2000 hasta diciembre del mismo año, fue jefe -sin éxito- de la campaña a la presidencia de Al Gore.
Entre enero 2001 y noviembre de 2001 Daley se desenvolvió como vicepresidente de Evercore Partners retomando su relación con el capital financiero. Evercore Partners es un holding que actúa como banco de inversión, de gestión de inversiones, de gestión de patrimonio, fusión de corporaciones y private equity (fondo de capital privado). Por medio de una subsidiaria intervino en la reestructuración de General Motors y representó a Wyeth en la fusión con Pfizer (un negocio de US$ 68.000 millones). Fue fundado en 1996 por Roger Altman, ex co-jefe de banca de inversión y miembro en la junta del malhadado Lehman Brothers y su comité de gestión. Altman hasta 1994 se desempeñó como subsecretario del Tesoro bajo Bill Clinton /1. De la misma laya que Robert Rubin, Laurence Summers y Tim Geithner.
De diciembre de 2001 a mayo de 2004 Daley fue presidente de SBC Communications Inc. una enorme corporación dedicada a las telecomunicaciones (telefonía fija, celular, TV cable e Internet). Fundada en 1983 y originalmente llamada Southwestern Bell Corporation, fue bautizada en 1995 como SBC Communications. En los últimos años la empresa absorbió otras del mismo ramo (Pacific Bell, Ameritech, SNET y Bell Nevada), llegando a ser el más grande proveedor local de EEUU. Daley intervino en las negociaciones iniciales de la fusión con AT&T. SBC terminó fusionándose en 2005 con AT&T Corporation y pasaron a llamarse AT&T Inc.
Entre mayo de 2004 y enero de 2011 fue presidente de la región del Medio Oeste de JP Morgan Chase & Co /2, y miembro de su junta ejecutiva. El cargo implicaba un retorno a Chicago. Según Forbes.com su responsabilidad empresarial incluía las relaciones con el gobierno. Desde esta función en uno de los grandes bancos estadounidenses, William M. Daley pasaba a integrar la tropa de élite de Wall Street.
Daley es integrante también del consejo de administración de Merck & Co. Inc., también conocida como Merck Sharp & Dohme o MSD (como se la identifica en Brasil). Hoy en día, la compañía tiene cerca de 56.700 empleados en 120 países y 31 fábricas en todo el planeta. Es una de las 7 compañías farmacéuticas mayores de todo el mundo, mucho más grande que su antecesora alemana. En noviembre de 2009, Merck se fusionó con Schering-Plough.
…y otro en el armamentismo
La síntesis del personaje W. M. Daley se manifiesta cuando ocupa su sillón en el consejo de administración de Boeing. Como ejecutivo de una de las tres mayores empresas armamentistas del imperio –junto con Lockheed Martin y Northrop Grumman- es un representante líder de la industria. Boeing empresa aeronáutica y de defensa, es uno de los principales fabricantes de aviones y equipos aeroespaciales del mundo. Su sede central se encuentra en la ciudad de Chicago. Según su sitio en Internet tiene 158 mil empleados. En el mundo quedan en la actualidad únicamente tres grandes fabricantes de aviones de pasajeros por encima de los 100 asientos, Boeing, Airbus y Embraer. Boeing fabrica 23 modelos de aviones militares, 4 modelos experimentales y 3 tipos de helicópteros de combate. También produce misiles y otras municiones, sistemas espaciales y servicios informáticos.
Los contratos de la Boeing con el Pentágono en 2010 revelan las intenciones “pacifistas” del premio Nobel de la Paz 2009. Y el poder de lobby de la corporación sobre el gobierno demócrata. El Departamento de Defensa de Estados Unidos en las manos de Bob Gates encargó al fabricante de aviones Boeing la modernización de su flota de bombarderos de largo alcance B-52, mediante un contrato por unos US$ 11.900 millones, según informó el Pentágono en Washington el 30 de setiembre de 2010. La revisión y modernización de los aviones se extenderá por un período de ocho años.

El nuevo contrato se dio a conocer apenas un día después de informarse sobre la adquisición por parte de la Marina estadounidense de 124 nuevos aviones de combate para sus portaaviones, encargados también a Boeing, por un valor de 5.300 millones de dólares. Las acciones de la empresa subieron un 2,25 % un día después del anuncio La compra de la Marina consiste en 66 aviones Super Hornet y 58 del nuevo modelo Growler, que deberán ser entregados entre 2012 y 2015.
Una semana antes (23 de setiembre de 2010) el Departamento de Defensa de los Estados Unidos había concluido un contrato con la compañía de la industria aeroespacial Lockheed Martin sobre la producción de 30 cazas F-35 Lightning II por un valor de US$ 5.000 millones. La industria armamentista no sufre las limitaciones económicas del consumidor ciudadano en medio de la crisis. El Pentágono es experto en poner un signo de igual entre oferta y demanda en el mercado armamentista.
Como toda la suprema élite corporativa estadounidense Daley tiene un asiento estable en el Consejo de Relaciones Exteriores (Council on Foreign Relations - CFR) /3
Su nombramiento para dirigir el gabinete de la presidencia fue apoyado con entusiasmo por Jamie Dimon, presidente de JP Morgan Chase y Co., la Cámara de Comercio de EEUU y el inefable Karl Rove /4.
William M. Daley es un indiscutible representante de la alianza Wall Street -industria armamentística. Y como jefe de gabinete de la Casa Blanca sintetiza en su persona la orientación del gobierno Obama en economía-política.

Notas:
1) Roger C. Altman, Co-Presidente de la Conferencia Bilderberg, está en la lista de asistentes de la reunión que se celebró del 3 al 6 de junio de 2010, en Luxury Hotel Dolce Sitges, al sur de Barcelona.
2) JP Morgan Chase, es una empresa financiera creada el año 2000 a partir de la fusión del Chase Manhattan Corporation y la JP Morgan & Co (Banca Morgan). Es una de las empresas de servicios financieros más antiguas del mundo. También opera en el mercado de frutas y vegetales en Londres. La empresa, con oficina centrales en N York, es líder en inversiones bancarias, servicios financieros, gestión de activos financieros e inversiones privadas. Con activos financieros de US$ 1,3 billones (millones de millones), JPMorgan Chase es actualmente la tercera institución bancaria de EEUU detrás del Bank of America y el Citigroup. La unidad de fondos de inversión libre (hedge fund) del banco es la más grande de los Estados Unidos con inversiones por US$ 34 mil millones en 2007. En 2004, la empresa volvió a fusionarse con el Bank One de Chicago, incorporando al director ejecutivo de éste último, Jamie Dimon, como presidente y director ejecutivo de la empresa fusionada. Es a partir del contacto con Dimon que W. M. Daley se integra al JP Morgan Chase en 2004. En enero de 2006, Dimon fue finalmente nombrado director ejecutivo y en diciembre también presidente del JP Morgan Chase. JP Morgan Chase opera como marca del holding.
3) Council on Foreign Relations. (CFR) es la sombra del secretario de Estado en EEUU. Este Consejo está integrado por más de una decena de ex secretarios de estado, ex presidentes, ex directores de seguridad, banqueros, abogados, ex agentes de la CIA, oficiales de las fuerzas armadas, miembros del primer escalón de las 250 corporaciones más grandes de EEUU, periodistas, dueños de medios de comunicación, etc. Lo integran también Paul Volcker, Zbigniew Brzezinski, George Bush senior, Dick Cheney, George Soros, Robert Zoellick, Robert Rubin, Robert Gates, Madeleine Albright, etc. David Rockefeller fue presidente del consejo entre 1970 y 1985.
4) Karl Christian Rove es un consultor político reconocido por haber sido consejero mayor y principal estratega político del ex-presidente Bush Junior. Se hizo notorio por el “caso Plame”. Rove reveló la identidad de Valerie Plame, una agente encubierta de la CIA, y la de su marido, Joseph C. Wilson, como venganza por la oposición de este último a la invasión de Irak.

martes, 18 de enero de 2011

Posada escogió al mentiroso Otto Reich

MARTES 18 DE ENERO DE 2011
Para su defensa en el juicio de El Paso, Posada escogió al mentiroso Otto Reich

Jean-Guy Allard

Para sostener su defensa en el juicio de El Paso, el terrorista y agente de la CIA Luis Posada Carriles escogió de testigo a Otto Reich, una de las crápulas más repugnantes del régimen de Ronald Reagan y el hombre de confianza de George Bush padre que organizó el regreso en territorio norteamericano del terrorista internacional Orlando Bosch.

Nacido accidentalmente en Cuba -como lo dijo un comentarista- de un padre austriaco, este funcionario de la CIA reclutado en los bancos de la universidad se apareció a la vista del público norteamericano cuando la USAID - vieja fachada de la Agencia de Langley - lo contrata como administrador asistente para América Latina.

Durante la guerra sucia en Nicaragua, Reagan lo incrusta en su aparato gubernamental como jefe de la Oficina de la Diplomacia Pública, para realizar oficialmente las tareas de encubrimiento y de desinformación que ya hacía a escondidas.

Coordinó las mentiras oficiales sobre Nicaragua

George Bush padre que ocupa entonces la vicepresidencia se encargará de apadrinarlo en las altas esferas del Gobierno. Recordarse que Bush esta entonces el máximo responsable de las operaciones de inteligencia y que fue él quien, de jefe de la CIA, autorizó la creación de la CORU, organización terrorista anticubana de pésima memoria.

En materia de mentiras - el tema central del juicio de Posada - Reich es por cierto un experto. En apoyo a los mercenarios de la Contra nicaragüense, él y su personal divulgaron de manera sistemática documentos e informaciones mentirosas calumniando a los sandinistas que se colocaron, según las investigaciones, en la NBC, The Wall Street Journal, The New York Times, The Washington Post, Newsweek, USA Today y varias otras publicaciones influyentes.

La operación se desarrolló paralelamente a lo que se convertirá en el escándalo Irán-Contra, un desastroso plan de tráfico de armas y cocaína, enteramente desarrollado por la CIA con sus mercenarios cubanos de la Operación 40.

Desde sus oficinas de Washington, Reich se encuentra entonces al tanto de las actividades de Félix Rodríguez Mendigutía (alias Max Gómez) y Luis Posada Carriles, que operan desde la base aérea de Ilopango, en El Salvador.

Asesino del comandante Ernesto “Che” Guevara, “El Gato” Rodríguez es también un ladrón del escándalo del Watergate, hombre de confianza de George Bush padre. Posada Carriles es quién ordenó, junto con Orlando Bosch, la explosión en pleno vuelo de una aeronave de Cubana de Aviación, que provocó la muerte de 73 personas.

Una investigación de la General Accounting Office (Oficina General de Contaduría, GAO por su sigla en inglés), demostrará más tarde que Reich, en este periodo, se dedicó también a recaudar dinero a favor de la “guerrilla” de Oliver North, violando las orientaciones del Congreso que ahora asesora.

Increíblemente, cuando estalla el escándalo, la Administración Reagan-Bush encubra la salida de Reich con su repentino nombramiento al puesto de Embajador de Estados Unidos en Caracas, Venezuela.

Ahí Reich concibe y organiza la liberación de Orlando Bosch, recluso por el atentado contra el vuelo de Cubana, comprando un fallo de una corte militar que le abre las puertas del penitenciario. Más aún, organiza la salida del jefe terrorista hacia Miami.

A su llegada en Estados Unidos, el 17 de mayo de 1988, Bosch es detenido por haber fallado a su liberación condicional. Reich participará entonces en una ruidosa campaña para su liberación, al lado de Ileana Ros-Lehtinen, hoy jefa de los republicanos en el Congreso en materia de relaciones internacionales.

En julio de 1990, el entonces presidente George Bush padre firma el indulto de este ex pediatra convertido en asesino.

Gracias a Reich, el jefe de la CORU asesina quién reconoció sus actividades terroristas - en una entrevista publicada por la revista New Times el 3 de mayo 1977- vive hoy libremente en su bungaló de Hialeah, Florida.

¿Que tal Abrams, Negroponte y Noriega?

Otto Reich no solo pertenece al equipo de Reagan y Bush dirigido por Oliver North que manejaron la guerra sucia contra Nicaragua, es cómplice de Elliot Abrahams, John Negroponte y Roger Pardo-Maurer, quienes se vieron involucrados luego con el asesinato de las misióneras Maryknoll William Woods, Yado Ite Ford, Maura Clarke y Dorothy Kazel.

John Negroponte era entonces embajador de los Estados Unidos en Honduras y, con Noriega, apadrinó la Operación Centauro que terminó con el asesinato de religiosos sospechados de fraternizar con la guerrilla. Este mismo plan que contó con el apoyo servil del embajador de Venezuela en El Salvador, Leopolodo “Matacuras” Castillo, hoy un febril agitador en contra del gobierno del presidente Chávez que se consagra a difamar a la revolución bolivariana.

En el curso de la comparecencia de Reich en el Congreso, sus socios entre los cuales el ultra reaccionario Connie Mack, se abstuvieron de cualquier referencia a su pasado. Una lastima. Cuanto interesante hubiera sido saber donde andaba en 1980 cuando se asesina en San Salvador al arzobispo Óscar Arnulfo Romero.

Asesora a Lobo antes de la llegada de Hillary

Para los defensores de Posada parece no importar que cuando era “Enviado Especial para el Hemisferio Occidental” de la Administración George W. Bush, Reich jugó un papel esencial en el golpe de estado de 2002 contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y hizo todo lo que pudo, con su red de cómplices ultraderechistas, para sostener al golpista Pedro Carmona Estanga en su aventura.

Nadie tampoco señalo como Reich se reunió en Tegucigalpa con Porfirio Lobo Sosa, sucesor de Roberto Micheletti, líder golpista que contribuyó a llevar al poder.

Según el diario hondureño El Tiempo, la presencia de Reich fue anunciada por el Departamento de Prensa del Gobierno hondureño pero “sin que la Casa Presidencial informara las motivaciones de la cita”.

Hecho más elocuente aún, el rotativo precisa como el encuentro privado “se registró a eso de las nueve de la mañana pero los periodistas que cubren el palacio no vieron (a Reich) ingresar, ni salir del edificio, aunque habían sido convocados a una conferencia de prensa”

Observa el diario como la visita relámpago “ocurre a escasas horas de que éste se reúna con la Secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton”.

Tras el golpe de Estado de junio del 2009, el gobierno de facto de Honduras y sus aliados norteamericanos lanzaron una campaña de cabildeo en Washington. Según un análisis publicado entonces por el New York Times, la operación costó unos 400.000 dólares en gastos de relaciones públicas, notablemente a favor de una firma que tiene "relaciones estrechas" con la secretaria de Estado Hillary Clinton, “con el respaldo de los ex altos funcionarios Otto Reich, Roger Noriega y Daniel Fisk”.

Matar al líder

Matar al líder

Por Santiago O’Donnell

El atentado contra la congresista Gabrielle Giffords  en Arizona pegó fuerte en Estados Unidos. No tanto porque murieron seis personas. Eso ya no sorprende en el país norteamericano, como tampoco sorprenden las guerras interminables, los asesinos seriales, los sobres bomba o los ex empleados de oficinas federales que abren fuego a mansalva en edificios públicos. Todas esas formas de violencia ocurren cada tanto en Estados Unidos, mucho más que en cualquier otro país del mundo. Parece mucho, pero ya están acostumbrados.

En cambio el magnicidio es otra cosa. O en este caso, el magnicidio fallido que dejó malherida a la diputada Giffords. Si se me permite, como para que se entienda: para la sensibilidad de los estadounidenses el magnicidio es comparable con lo que sentimos los argentinos ante la de- saparición de una persona. Porque ya lo vivimos, ya lo consentimos como sociedad hasta que un día hicimos una especie de nunca más. Pero el fantasma sigue rondando, porque el proceso de extirpar la raíz del mal y curar la heridas es lento y no termina. Hasta que un día el monstruo reaparece. Entonces el cuerpo social reacciona con rituales cargados de emoción, proclama que los tiempos han cambiado y que no habrá vuelta atrás, pero no puede exorcizar la sensación de que esos tiempos no han cambiado lo suficiente.

Todo eso pasó el martes en el homenaje a Giffords y las víctimas de atentado que encabezó Obama en Tucson. La gente lloraba y aplaudía de pie en vivo por casi todos los canales de televisión. Todos eran Giffords. El país no vivía un momento así desde que Bush juró venganza parado sobre los escombros de las Torres Gemelas, con un bombero como único escolta, aquel trágico 11-S del 2001.

La tradición magnicida en Estados Unidos se remonta a los tiempos de Abraham Lincoln e incluye a cinco presidentes. En los sesenta y setenta el asesinato de líderes políticos y sociales se había convertido en moneda corriente. JFK, Robert Kennedy, Martin Luther King, John Lennon, George Wallace (zafó de morir, quedó paralítico), Harvey Milk, Malcolm X, seguramente algunos más que escapan a la memoria. Los nombres se suceden hasta llegar al intento de asesinato de Ronald Reagan en 1981, que el entonces presidente sobrevive con la gracia del actor de Hollywood que llevaba adentro. Después, nada.

Pasaron casi 30 años sin magnicidios. Hasta la semana pasada, cuando casi matan a Giffords, una congresista de Arizona relativamente desconocida fuera de su estado. Baleada en la cabeza a quemarropa por un loquito que se había enojado porque semanas atrás ella se había negado a contestarle una pregunta incoherente durante un acto de campaña.

En el atentado contra Reagan había muerto su secretario de prensa Jim Brady. Al poco tiempo la esposa de Brady, Sarah, se convirtió en la principal portavoz y lobbista en favor de controlar el derecho a portar armas. Los republicanos siempre habían sido renuentes a limitar su uso, derecho que garantiza la famosa segunda enmienda de la Constitución de Estados Unidos. Pero el paciente trabajo de la viuda de uno de los suyos pudo más y once años más tarde, durante la presidencia de Clinton, el Congreso sancionó la llamada ley Brady con apoyo bipartidista.

La ley Brady imponía por primera vez controles a nivel nacional para la compra de armas automáticas. Más importante, visibilizó la cara, la historia y el discurso de Sarah Brady y los contrapuso al héroe épico que representaba el actor Charlton Heston, por entonces presidente y portavoz de la poderosa Asociación Nacional del Rifle.

En las elecciones de noviembre los candidatos de la línea Tea Party hicieron campaña en contra de la ley Brady, algo que no había ocurrido nunca desde su aprobación. Les salió muy bien. En las primarias el movimiento libertario ultraderechista tomó por asalto al Partido Republicano. En las legislativas puso dos pies en el Congreso. El rival que Giffords había derrotado en las legislativas hizo campaña mostrándose con un rifle de asalto M16.

En los años sesenta muchos estadounidenses exhibían sus fierros sin ningún pudor, hasta que la práctica fue ilegalizada. Las míticas Panteras Negras protestaban sentados en las escaleras de los edificios municipales con pistolas en sus cinturas y escopetas en sus regazos. Las pickups de los cowboys siempre tenían un rifle colgado en la cabina. Hasta los hippies de Grateful Dead se fotografiaron con sus fierros en la emblemática esquina de Height and Ashbury, San Francisco, durante el Verano del Amor.

Ahora, recién ahora, los estadounidenses sienten que fueron demasiado lejos. Demasiado miedo al terrorismo, odio a los inmigrantes, inseguridad económica, racismo anti-Obama, fudamentalismo cristiano, guerra en Asia y en el Golfo. Too much. Un clima de violencia que los llevó a romper el último tabú, el último dique que los hacía sentirse parte de una sociedad civilizada.

Hizo falta que un loquito baleara a una diputada. Matar al líder, de eso se trata. Desnudar su fragilidad para poner en juicio lo que representa. Romper con el mito hollywoodense de que el poder premia a los héroes y mata a los débiles. Bajar al protagonista en la mitad de la película.

Es lo que hizo Jared Lee Laughner, el joven de 22 años que atentó contra Giffords. Laughner estaba convencido de que el gobierno intentaba controlar a la población a través de la gramática, como en el 1984 de Orwell, uno de sus libros preferidos. Tenía todos los síntomas de un esquizofrénico paranoide. Pero había algo más. Muchísimas personas que padecen enfermedades mentales no hacen lo que hizo él, y cosas como las que hizo él casi siempre pasan en Estados Unidos y no en otro país. Laughner, amén de sus particularidades, se formó en un tiempo y un lugar.

Como escribió George Packer en el New Yorker, no es que los Tea Party ordenaran el asesinato de Giffords. Más bien crearon un clima de crispación y violencia que puede ser interpretado por algunos loquitos como una luz verde, como una señal para matar a quienes los Tea Party marcan como enemigos.

Los magnicidios en Estados Unidos no son crímenes estrictamente políticos. Los asesinos no son militantes, no están encuadrados ni responden a estructuras orgánicas con proyectos de toma de poder. Giffords no era ni por asomo la principal enemiga de los Tea Party, pero Giffords había sido señalada con nombre y apellido como una de las candidatas a derrotar, cueste lo que cueste. Marcada por boca de la líder del movimiento, la cazadora antisemita Sarah Palin.

Las palabras no matan, dicen los republicanos. Un loquito hizo lo que hizo y ahora los demócratas buscan sacarle rédito político porque les tocó en suerte haber recibido el ataque.

Pero las palabras dañan y pueden matar. En uno de los fallos más citados de la jurisprudencia estadounidense, Schenk vs. United States (1919), la Corte Suprema limitó la libertad de expresión con el argumento de que si alguien grita ¡fuego! ¡fuego! en un teatro lleno se produciría una estampida y alguien se podría lastimar. Con ese argumento se han escrito leyes castigando el lenguaje racista después del Holocausto.

El atentado contra Giffords había pegado fuerte y hacía falta un exorcismo. Un cambio, algo que los hiciera sentir que la masacre no había sido en vano. Hacía falta un héroe y apareció Daniel Hernández, el secretario de Giffords. Candidato ideal, latino y abiertamente gay, para que les duela más a los Tea Party.

Hernández sostuvo a Giffords en sus brazos y tapó el agujero de la bala con una mano para evitar que la diputada se desangrara, mientras con su otra mano apretaba fuerte la de Giffords. El miércoles todo el país se emocionó con él, con su discurso al borde de la falsa modestia.

Hacía falta un héroe pero también una causa. Los medios se ocuparon de eso. Llenaron miles de páginas y pantallas con el debate sobre el lenguaje violento de los Tea Party. Y otras miles con el debate sobre la vigencia del derecho a portar armas. Y se habló de las víctimas fatales, del juez, de la niñita de nueve años que se había interesado en política y quería conocer a su congresista, del abuelo de 75 que escudó con su cuerpo al amor de su adolescencia, con quien se había reencontrado recientemente después de medio siglo de vidas separadas. Y el Capitolio se llenó de proyectos para mejorar la seguridad de los congresistas.

Y habló Obama, y habló la gobernadora de Arizona, y volvió a hablar el héroe latino y gay. Y todos aplaudieron emocionados y se juramentaron que nunca más. Como si fuera posible ahuyentar la espiral de violencia descontrolada que sacude a Estados Unidos, envolviendo palabras, gestos y acciones en un mismo huracán.

viernes, 14 de enero de 2011

El secretario del Tesoro dice que EE.UU. es insolvente


El secretario del Tesoro dice que EE.UU. es insolvente

Michael S. Rozeff
ICH/Lew Rockwell

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens y revisado por Caty R.

El gobierno de EE.UU. es insolvente. ¿Quién lo dice? Timothy F. Geithner, el secretario del Tesoro de EE.UU. 
Geithner envió una carta al Congreso el 6 de enero de 2011 pidiendo un aumento del límite de la deuda. Si no se aumenta, advirtió, EE.UU. hará default en su deuda. Según sus palabras: 
?Nunca en nuestra historia el Congreso ha dejado de aumentar el límite de la deuda cuando ha sido necesario. Si no se aumenta la deuda se precipitará un default de EE.UU.? 
No dijo que se vaya a incomodar al gobierno. No dijo que el gobierno se vería obligado a arreglárselas a duras penas retardando pagos, aumentando impuestos y reduciendo programas y servicios no obligatorios. Dijo que el gobierno hará default . Esto significa que el gobierno no tiene suficiente dinero para pagar sus obligaciones a las numerosas y heterogéneas personas a las que debe dinero a menos que el Congreso autorice que se aumente aún más la deuda. 
Después de que el gobierno emita la nueva deuda, su deuda general será aún más elevada que antes. A menos que se reduzcan sus obligaciones que requieren pagos en dinero, que encuentre nuevas fuentes de ingresos o que disminuyan las tasas de interés que paga, es seguro que la misma situación volverá a ocurrir y que lo hará aún más rápido porque su deuda general habrá aumentado. No le alcanzará el dinero para pagar sus obligaciones. 
Supón que tienes una deuda de 10.000 dólares que requiere un pago de 500 dólares con el fin de evitar que tus acreedores embarguen tus activos. Supón que no tienes los 500 dólares. Una posibilidad sería pedir prestados 500 dólares a un nuevo prestamista y utilizarlos para pagar a las antiguas entidades crediticias. Así ganas tiempo. Sin embargo ahora tendrás deudas de 10.500 dólares. Tienes que encontrar maneras de reducirlas o volverás a verte enfrentado a una situación aún peor. 
Te acercas a la insolvencia cuando comienzas a carecer de nuevas entidades crediticias que estén dispuestas a sumarse a tu deuda. Las entidades crediticias dispuestas se acaban porque saben que tienen que hacer fila para obtener los pagos prometidos porque buscarás continuamente nuevas entidades crediticias, mientras empeoras cada vez más tu situación. 
Al conocer tu situación precaria, las nuevas entidades crediticias probablemente exigirán que se aumenten las primas por riesgo de default. 
Eso significa que pedirán tasas de interés más elevadas. 
Eso significa que tus obligaciones de pago en efectivo aumentarán. Eso acelera tu llegada a la insolvencia. 
La insolvencia tiene lugar cuando no se puede encontrar suficiente dinero de ninguna fuente, ni siquiera nuevas entidades crediticias, para hacer los pagos necesarios. 
EE.UU. se acerca a la insolvencia, según su secretario del Tesoro. No lo dijo precisamente de esa manera, sino que lo describió con palabras que se acercan lo más posible. Dijo que EE.UU. haría default, y que su única salida por el momento es emitir más deuda. 
Los aumentos en el límite de deuda han acompañado necesariamente el aumento en la deuda general del gobierno. Esos aumentos han sido especialmente sorprendentes en los últimos 10 años. El límite es ahora de 14,29 billones (millones de millones) de dólares. El límite fue de 5,72 billones en septiembre de 2001. Es una tasa de aumento de más de 10% por año. 
Hace algunos meses, Laurence Kotlikoff escribió que ?EE.UU. está en bancarrota?. Utilizando las cifras del gobierno adecuadamente etiquetadas, estableció que la brecha fiscal de EE.UU., que es la diferencia entre el valor actual de los gastos y de los ingresos proyectados, es de 202 billones de dólares. Un estudio de las finanzas de EE.UU. del FMI estableció que tendría que duplicar los impuestos para colmar su brecha fiscal. Es imposible. Destruiría la debilitada economía. 
La declaración de Geithner confirma las de otros analistas fuera del gobierno de EE.UU. 
Según Kotlikoff, el ?masivo fraude de Ponzi? de sesenta años del gobierno terminará cuando no haya suficientes ingresos para pagar a la Seguridad Social, Medicare y Medicaid. Ve grandes recortes en las prestaciones, grandes aumentos de impuestos y una elevada inflación cuando el gobierno trate de sobrevivir. 
¿Cómo saldrá EE.UU. de esta situación? Es objeto de especulación porque hay muchas variables involucradas que interactúan. Hay una cantidad de peros. 
Cuando un Estado no puede cumplir con sus obligaciones prometidas, no existe un código de bancarrota para guiar una reorganización, como en el caso de una compañía. No hay un tribunal que supervise una reestructuración. No hay un juez o un panel que decida sobre la prioridad de las demandas. El propio gobierno decide cómo manejar su incapacidad de pagar dinero para cumplir sus promesas. 
En el futuro inmediato, el gobierno de EE.UU. no hará default sobre sus bonos. Tendrán prioridad los pagos. El gobierno lo hará para mantener su capacidad de pedir prestado a tasas razonables de interés a fin de poder mantener su tamaño y sus programas. Si el gobierno hiciera default sobre sus bonos como modo de resolver su problema financiero, tendría que reducir severamente sus gastos de inmediato. El gobierno reduciría radicalmente todo de inmediato. El gobierno sufriría una gran pérdida financiera. El Congreso no querría que sucediera algo semejante. Preferiría prolongar el proceso de default e infligir el dolor con el paso del tiempo y repartirlo entre más grupos que los dueños de bonos. Los congresistas prefieren mantenerse en el poder mientras dirigen un gran gobierno. Otros poderes y burocracias también prefieren conservar sus programas y actividades preferidas. 
Por ello, como de costumbre, el Congreso volverá a aumentar el límite de la deuda. Eso no soluciona problema financiero. Lo aumenta incluso si posterga y realza una posible insolvencia. 
Las nuevas entidades crediticias que el gobierno busque para que le presten más dinero probablemente pedirán tasas de interés más elevadas, con la excepción de una importante entidad financiera, que es el Sistema de la Reserva Federal. 
Los rendimientos de los bonos dependen de numerosas influencias mundiales. Incluyen las primas por el riesgo de default exigidas por entidades financieras extranjeras, incluidos los bancos centrales asiáticos. Es probable que esas primas de riesgo aumenten. 
En cambio, la Reserva Federal se ha comprometido a comprar 600.000 millones de dólares de nueva deuda gubernamental en los próximos meses. Sus compras tienden a apoyar los precios de los bonos y a mantener bajas las tasas de interés, a mantener la situación igual. 
Mientras la Reserva Federal sigue comprando más y más deuda del gobierno, sin perspectiva de reducir sus activos a menos que, o hasta que, el gobierno ponga orden en su casa, es probable que los intereses de los bonos aumenten, a pesar de las compras de la Reserva Federal, porque los intereses también reflejan las primas por inflación. La perspectiva de inflación aumentará mientras la Reserva Federal [la Fed] monetiza la deuda. Entonces veríamos un aumento de los intereses acompañados por precios estables de materias primas y metales. 
La participación inflacionaria de la Reserva Federal, que posterga las inevitables decisiones fiscales del gobierno, daña a todos los poseedores de activos fijos en dólares y a todos cuyos ingresos en dólares son fijos y se quedan detrás de la producción de nuevos dólares por la Fed. Además, y con más importancia, la inflación pone en movimiento otro ciclo de auge-ruina. 
La continua monetización de la deuda por la Fed es bastante probable por muchos motivos. Uno es que la Fed puede actuar incluso si el Congreso está bloqueado. Otra es la aparente necesidad, desde el punto de vista de la Fed, de evitar el fracaso de emisiones de deuda del gobierno. Un tercer motivo es que la Fed justifica lo que está haciendo con la poca actividad económica y la baja inflación del Índice de Precios al Consumo (IPC). Cuarto, el sistema bancario sigue siendo insolvente y la Fed quiere aumentar los precios de los activos. Quinto, la Fed no conecta su monetización de la deuda con intereses más elevados. Cuando comienza esa conexión, directamente o porque la inflación del CPI aumenta, podría ser más probable que altere su actual política. 
Si EE.UU. no disminuye la brecha fiscal, el aumento de los intereses lo obligará rápidamente a entrar en acción porque el aumento de los intereses aumenta la probabilidad de insolvencia y aumenta la probabilidad de que suceda cuanto antes mejor. 
Los efectos de la inflación de la Fed sobre las acciones varían según la compañía. Dependen de las posiciones monetarias netas de las compañías, la naturaleza y ubicación de sus operaciones, sus coberturas contra riesgos, y otros factores. No hay un pronóstico simple para todo el mercado bursátil. 
Ya que es probable que los intereses aumenten a medida que las entidades financieras piden mayores primas por riesgo de default y demandan mayores primas de inflación (cuando la Fed monetiza la deuda), y la capacidad de la Fed de mantener bajas las tasas es sólo un fenómeno temporal y/o sólo inhibidor, y ya que estos aumentos de intereses aceleran la posibilidad de insolvencia, el gobierno sólo puede evitar el default o reduciendo la toma de préstamos (y sus gastos) o mediante un aumento de los ingresos. No hacer nada significa ir al default. 
Si la toma de préstamos por el gobierno se desacelera, sus gastos tenderán a ralentizarse. Muchos estadounidenses considerarán desagradable que se reduzcan las prestaciones, actuales y futuras, y se recorten otros programas. Si el gobierno aumenta los impuestos, el impacto de sus inmensos préstamos tendrá efecto sobre los estadounidenses, de nuevo de manera extremadamente desagradable. Sus ingresos disponibles caerán fuertemente. 
No se ve venir un default total de los bonos de EE.UU. porque eso inmoviliza a todo el gobierno de EE.UU. El gobierno no lo hará. Cuidará primero de sí mismo y de su supervivencia. El público estadounidense ocupa el último lugar. El default de las promesas hechas a los estadounidenses es el camino más probable. 
Por lo tanto, el gobierno ralentizará los aumentos de presupuesto, los detendrá por completo o reducirá sus gastos en términos absolutos. Como cualquier prestatario, su capacidad de tomar préstamos no es ilimitada. Depende de su poder tributario que, por su parte, depende de la productividad de los que pagan los impuestos. La causalidad va en ambas direcciones. La productividad también depende de las estructuras tributarias y reguladoras. Es inconcebible que el gobierno pueda duplicar los impuestos. Si lo hiciera, la mayor parte de la economía trataría de pasar a la clandestinidad. Lo que quedara en la superficie tendría incentivos muy reducidos para producir. 
¿Qué grupos y programas serán objetivos de los recortes del gobierno? De nuevo es un tema de especulación. Depende de qué grupos tienen el control más firme sobre el monedero del gobierno, qué grupo realizan las mayores protestas y qué grupos tienen la mayor influencia en los votos para congresistas cruciales y las contribuciones a las campañas electorales. Estoy de acuerdo con Kotlikoff y Gary North en que los objetivos más probables son los más grandes, y éstos son los programas de asistencia social. 
Algunos grupos van a sufrir el grueso de las acciones que se emprendan para evitar el default. Otros probablemente pasarán relativamente incólumes. Los burócratas del gobierno tratarán de protegerse. Esto creará conflictos internos, protestas y disensión. La vida va a ser mucho más dura para los estadounidenses en el futuro, a menos que la productividad de algunas fuentes desconocidas de invención o tecnología compense el impacto de las promesas del gobierno que se defrauden. 
El Congreso tiene otra opción, que es apoderarse de los activos de los estadounidenses. Es una forma de tributación. El Congreso puede obligar a los fondos de pensiones a adquirir sus emisiones de bonos. Eso haría bajar los precios de las acciones y bonos corporativos. Devastaría la economía. Un programa de imposición de bonos es casi equivalente a hacer que la Fed absorba bonos. Presiona a la Fed para que cree más dinero con el fin de mantener altos los precios de los activos. Un programa semejante sería un acto de desesperación del gobierno que simplemente empobrece a la población. Ciertamente no resolvería la insolvencia. 
¿Cuándo, si alguna vez lo hace, comenzará el Congreso a actuar como se debe, es decir, con recortes de un tamaño suficiente para evitar un default sobre sus bonos? Mi respuesta es: todavía no. 
La perspectiva de aumentos de los intereses todavía no entra en las mentes de los que están en el gobierno. La perspectiva de un presupuesto fuera de control debido a una obligación inmensa y creciente de pagos de intereses de los bonos todavía no ha impactado a los funcionarios del gobierno. No pueden ver el maremoto. No creen que tenga lugar. El programa de compras de la Fed oscurece su visión. La lentitud de la economía ayuda a mantener bajos por el momento los intereses de los bonos. Los bancos centrales extranjeros, como grupo, siguen apoyando el mercado de bonos de EE.UU. La gente que teme volver a las acciones sigue apoyando el mercado de la deuda de EE.UU. 
Además, las dos partes están enamoradas del gran gobierno. Casi todos los políticos son sensibles a las demandas públicas de dádivas. Es un motivo por el cual la brecha fiscal es tan inmensa para comenzar. EE.UU. no mostró exactamente demasiado interés por el intento de detener una prestación de fármacos recetados. En consecuencia, el gobierno posterga acciones para cerrar la brecha fiscal. 
Llegará el día en el que habrá una discontinuidad. Estallará un terremoto fiscal o un terremoto del mercado o alguna combinación de las dos cosas. No será una experiencia agradable para los estadounidenses, pero los que están en el gobierno tienen pocos motivos para sentir temor. Pueden llamarlo una crisis, como si no tuviéramos ya una crisis. Pueden utilizar una ?crisis? semejante como excusa para una acción más radical del gobierno. El gobierno puede exigir aún más poder, o simplemente ejercerlo, incluso si los resultados empeoran las cosas para los estadounidenses. 
Para los gobiernos las crisis son oportunidades, un hecho bien conocido por los analistas de gobiernos. Este hecho es un motivo por el cual los gobiernos postergan las acciones para remediar lo que al resto de nosotros nos parecen situaciones graves. 
Por desgracia, el hecho de que los gobiernos prosperan con las crisis y las ven como oportunidades no es bien conocido por la población en general que todavía espera que el gobierno encare las crisis. 
Ya que la insolvencia de EE.UU. es un hecho y un hecho que implica tiempos duros para todo el que dependa del gobierno, es prudente tomar medidas para independizarse lo más posible del gobierno. 

Michael S. Rozeff es un profesor de Economía retirado que vive en East Amherst, Nueva York. Es autor del libro-e gratuito Essays on American Empire: Liberty vs. Dominatio, del libro-e gratuito The U.S. Constitution and Money: Corruption and Decline y del libro-e gratuito Essays on American Empire. 
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viernes, 7 de enero de 2011

El asesinato de un reputado asesor de Reagan y Bush

El asesinato de un reputado asesor de Reagan y Bush vinculado a la muerte masiva de aves y peces

Un informe preparado para el Primer Ministro Ruso Putin, por la Dirección de Inteligencia Militar Extranjera (GRU) afirma que uno de los mayores expertos de los Estados Unidos en armas biológicas y químicas fue brutalmente asesinado, después de amenazar con exponer públicamente una prueba Militar de los EE.UU. de gas venenoso que mató a cientos de miles de animales en Arkansas la semana pasada.
El cadáver de un reputado consejero de Reagan y los dos Bush aparece en un vertedero de basura
John Wheeler —graduado de West Point, Harvard y Yale; distinguido asesor de múltiples presidentes de Estados Unidos (Reagan o los dos Bush); y ex alto cargo del Pentágono.
Un informe preparado para el Primer Ministro Ruso Putin, por la Dirección de Inteligencia Militar Extranjera (GRU) afirma que uno de los mayores expertos de los Estados Unidos en armas biológicas y químicas fue brutalmente asesinado, después de amenazar con exponer públicamente una prueba Militar de los EE.UU. de gas venenoso que mató a cientos de miles de animales en Arkansas la semana pasada.
Según este informe, John P. Wheeler III, Asistente Especial del Secretario de la CC de la Fuerza Aérea, Washington, de 2005-2008, cuando se convirtió en el asistente especial del Secretario adjunto interino de Instalaciones de la Fuerza Aérea, Logística y Medio Ambiente , fue encontrado brutalmente asesinado y arrojado en un vertedero, y como lo podemos leer según lo informado por el Servicio de los Periodicos Internacionales.
La carrera militar Wheeler incluyen la escritura de uno de los manuales más importantes sobre la eficacia de las armas biológicas y químicas, que le llevó a ser contratado en 2009 como consultor de la Corporación Mitre, departamento de desarrollo de sistemas para la aviación, según los informes GRU, están a la vanguardia de la creación de las computadoras y sistemas de control utilizados por la Fuerza Aérea de EE.UU. en su flota de aviones de fumigación aérea. (¿Chemtrails?)
Este informe continúa, estos aviones de fumigación tienen base en Little Rock, la Fuerza Aérea en Arkansas que en los últimos meses han estado involucrados con ‘pruebas de dispersantes’ de gases venenosos en el Teatro Guerra de Afganistán, con los depósitos de armas químicas obtenidas de Irak y almacenadas en el Arsenal Pine Bluff, también se encuentra en Arkansas.
Es importante tener en cuenta que el Arsenal de Pine Bluff, que se autodenomina “el Arsenal de Estados Unidos”, contiene las municiones mas especializadas del mundo, los productos de defensa químico-biológicos y bases de los servicios, que Rusia había acusado anteriormente de no informar plenamente acerca de los agentes químicos eliminado de Irak, entre 2003 y 2008, y llevado a los EE.UU. para el ensayo y posterior destrucción.
Según este informe, los EE.UU. trasladó de Irak al Arsenal Pine Bluff una estimación de 63.000 toneladas métricas del gas venenoso fosgeno, que se describe como una de las armas químicas más temidas, utilizado alguna vez debido a su capacidad de literalmente hacer estallar los pulmones y las vías respiratorias.
De acuerdo con informes de EE.UU. se estima que “5.000 de estas aves” (otras fuentes citan 100.000) murieron en el acto y se retiraron rápidamente del ambiente de los EE.UU. los trabajadores de Servicios con trajes especiales y máscaras de gas.
Otro informe de EE.UU. dice que la causa de muerte de estos miles de aves fue un “traumatismo en el tejido mamario, con coágulos de sangre en la cavidad del cuerpo y una gran cantidad de hemorragia interna”, que este informe GRU es coherente con la exposición al fosgeno.
Según los informes han tenido dos “accidentes” en el transporte del gas, sucedido en dos aviones distintos en dos días seguidos.
Aviones cisterna modelo KC-767:
1º Causante de la muerte de las aves.
2º Tiro su carga sobre el río Arkansas matando cientos de miles de peces (100.000 reconocidos).
Wheeler al descubrir lo que estaba ocurriendo con las reservas de gas venenoso fosgeno de Irak, el presente informe continúa, viajó desde su casa en Delaware, a Washington DC, donde se enfrentaría abiertamente y amenazó con exponer al Pentágono y los funcionarios responsables de la Casa Blanca. Siendo un veterano de Vietnam, Wheeler estaba más que bien informado sobre los ataques de los Estados Unidos, biológicos en ese conflicto y había prometido no dejar que volviera a suceder.
Lamentable, pero muy común en los Estados Unidos de estos días, cuando Wheeler amenazó con hacer público lo que estaba sucediendo era blanco de asesinato, y es utilizado como “señal” para que nadie piense en ir en contra del régimen, su cuerpo fue arrojado en un basurero para todo el mundo lo pudiera ver.
Fin del misterio de las aves de Arkansas, es posible que el resto de muertes sean por motivos parecidos. Una de las hipótesis iniciales que fue descartada por una mas lógica, lamentablemente por lo visto la de los chemtrails es la acertada.
 
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